Las infecciones en pie diabético siguen siendo de las causas más comunes de ingresos hospitalarios; la cifra es clara, la probabilidad de que una persona diabética tenga una úlcera a lo largo de su vida oscila entre el 19% y el 34%, y aproximadamente, la mitad de estas culminan en una infección. Adicionalmente, 1 de cada 5 infecciones moderadas o severas, llevan a una amputación.
¿Por qué la diabetes favorece más infecciones?
No hay un solo factor determinante que favorezca la aparición de las infecciones, más bien, es derivado de la confluencia de diversas causas entre las que destacan tres en particular:
- Neuropatía: pérdida de sensibilidad y propiocepción; microtraumas inadvertidos que evolucionan a úlceras.
- Isquemia (enfermedad arterial periférica): Se disminuye el riego sanguíneo, lo que limita el acceso del oxógeno así como la llegada de los antibióticos
- Disfunción inmune por hiperglucemia sostenida: neutrófilos menos eficaces y cicatrización enlentecida.
Cuando hay presión plantar elevada o calzado inadecuado, la piel se lesiona con facilidad: la piel se rompe, aumenta la carga bacteriana y se multiplica el riesgo de colonización e infección. NO es una casualidad: hasta el 85 % de las amputaciones mayores están precedidas por una úlcera del pie diabético (NEJM).
Frente a otras infecciones de piel y tejidos blandos, la infección del pie diabético suele tener un curso más prolongado y costoso: más días de hospitalización, mayor uso de antibióticos, reingresos y, en subgrupos complejos (isquemia crítica, insuficiencia renal, compromiso óseo), mayor mortalidad. A nivel de sistema, las úlceras de pie diabético suponen gastos millonarios anuales para los hospitales, a los que se suman pérdidas de productividad y otros costos indirectos como la falta de atención a otros pacientes (PMC).
Guías como la IWGDF 2023 sugieren algunas soluciones para el diagnóstico clínico de la infección, clasificación estandarizada de severidad y confirmación de osteomielitis mediante una combinación de criterios clínicos, imagen (p. ej., RM) y, cuando es posible, microbiología del tejido profundo. Asimismo, recomienda que tanto los equipos quirúrgicos, como de infetología y rehabilitación establezcan terminología universal para tratar estos casos y establecer estrategias de actuación que aseguren una buena coordinación entre estos tres departamentos. IWGDF GuidelinesOxford Academic
Biofilm y hueso: el punto de no retorno
Una vez que aparece la úlcera, el biofilm modifica su entorno: las bacterias en adquieren mayor resistencia así como mayor tolerancia a los antibióticos y riesgo de osteomielitis con recaídas. Esto es especialmente desafiante en antepié y mediopié, donde el desbridamiento puede dejar espacios muertos y la perfusión limitada dificulta la llegada del antibiótico sistémico. Por ello, las guías IWGDF/IDSA 2023 insisten en un abordaje integral y estandarizado, y reconocen el interés de enfoques interdisciplinarios . Oxford AcademicIWGDF Guidelines
Entre esos adyuvantes, los portadores reabsorbibles de sulfato de calcio que liberan antibiótico in situ —Stimulan— han resultado en una opción ideal tras el desbridamiento, sobre todo cuando existen cavidades óseas o un alto inóculo bacteriano. La tendencia de la literatura de 2023–2025 apunta a que, en manos adecuadas y como parte de un plan integral, los transportadores locales reabsorbibles aportan ventajas operativas y clínicas en lechos con alta biocarga o anatomía compleja. PMC témica y cobertura de partes blandas; su papel exacto depende del tipo de herida, el microorganismo y la perfusión del sitio. No obstante, sus resultados siguen evaluándose por la comunidad científica.
- Ej., En una serie multicéntrica que usó explícitamente Stimulan, la combinación de desbridamiento y perlas de CaSO₄ se asoció con buenas tasas de control en infecciones óseas y articulares, respaldando su papel como coadyuvante. PMC
Qué vigilan hoy los equipos clínicos
- Riesgo basal: neuropatía, isquemia, control glucémico, albúmina, ERC.
- Severidad y extensión: clasificación consensuada (IWGDF/IDSA) para planificar ruta terapéutica así como los recursos.
- Carga de biofilm y posible compromiso óseo: imagen y microbiología guiando la toma de decisiones.
Conjuntamente, el pie diabético y las infecciones tienen un alto impacto que deriva en costos de todo tipo; recursos económicos, humanos e incluso sociales que cambian radicalmente la vida del paciente. Es un hecho que es necesario reforzar los mecanismos de detección y clasificación, pero también del autocuidado fuera de los hospitales, de concienctización sobre el cuidado de heridas, del uso de calzado adecuado, pero cuando estas medidas no son suficientes, las nuevas tecnologías médicas están brindando soluciones innovadoras para tratar estos casos.
Referencias
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