La artrosis es una enfermedad degenerativa del cartílago que no tiene cura, sin embargo, métodos como fisioterapia, actividad física, medicamentos analgésicos y viscosuplementación son medidas para controlar los síntomas y permitir a los pacientes tener una mejor calidad de vida.
De acuerdo con el Dr. Francisco Castro-Domínguez, jefe de Servicio de Reumatología del Centro Médico Teknon en Barcelona, esa enfermedad debe ser tratada a través de un método integral, donde la alimentación es parte esencial del mismo.
¿Qué alimentos integrar a tu dieta?
Un artículo publicado en Medical News Today indica que integrar alimentos con capacidades antiinflamatorias y antioxidantes pueden evitar daños adicionales en las articulaciones gracias a que se le proporcionan los nutrientes necesarios al cuerpo.
Dentro de los alimentos recomendados encontramos:
- Pescados azules (grasos): aquellos que tienen mayor concentración de grasas beneficiosas para nuestra salud. Estas grasas saludables son ricas en omega-3, el cual se caracteriza por reducir los niveles triglicéridos y colesterol LDL, prevenir enfermedades cardiovasculares y cerebrales entre otros beneficios. En el caso de la artrosis gracias a sus propiedades antiinflamatorias, permite una mejora de los síntomas principales como dolor o rigidez. Algunos de los pescados azules más reconocidos son el salmón, las sardinas y el atún.
- Aceite de oliva extra virgen: contiene altas concentraciones de oleocantal, un compuesto que, de acuerdo a los expertos tiene propiedades antiinflamatorias similares a los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) ya que inhibe las ciclooxigenasas, las cuales son enzimas inflamatorias. Además, algunos estudios han comprobado su acción frente el estrés oxidativo, un desequilibrio que daña las células de las articulaciones y favorece la progresión de la artrosis.
- Vegetales verdes: estas verduras son ricas en antioxidantes, que ayudan a proteger las células de los radicales libres, moléculas que pueden dañar los tejidos del cuerpo. Algunas de ellas son espinacas, kale, brócoli y coles de Bruselas.
- Ajo: contiene ciertos compuestos como el disulfuro de dialilo, que, conforme a un estudio, podría ayudar a proteger el cartílago y favorecer la salud de las articulaciones.
- Frutos secos: un estudio publicado en Food Frontiers descubrió que estos alimentos ricos en ácido alfa-linolénico, una grasa saludable, ayudan a combatir la inflamación y protegen a las células contra el estrés oxidativo.
Además de estos alimentos específicos, investigadores analizaron el impacto de seguir una dieta mediterránea, encontrando una asociación entre seguir este patrón de alimentación de forma constante y una menor prevalencia de artrosis.

Alimentos a evitar
Así como hay alimentos que pueden favorecer a una mejor salud articular, hay otros que pueden contener sustancias que favorezcan la inflamación.
Los azúcares procesados, presentes en refrescos o jugos, pueden liberar citocinas, proteínas proinflamatorias que afectan el tejido articular. Por otro lado, las grasas saturadas, presentes en embutidos, carne de cerdo o alimentos procesados, están vinculadas con una mayor progresión de la artrosis debido a la inflamación del tejido graso.
Es importante recordar que el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para desarrollar la artrosis; esto debido a la carga adicional que soportan las articulaciones, especialmente la rodilla y la cadera; pero también porque el tejido graso libera sustancias que favorecen la inflamación, un proceso relacionado con el desarrollo y la progresión de la enfermedad.
Un enfoque integral para cuidar tus articulaciones
Mantener una alimentación saludable, realizar actividad física, hacer fisioterapia y seguir las recomendaciones de especialistas de salud articular son medidas clave para cuidar tus articulaciones y ayudar a prevenir la progresión de la artrosis.
Aunque cada caso es único y las indicaciones siempre deben individualizarse, los especialistas coinciden en que la alimentación desempeña un papel importante en la salud articular, ya que puede influir en factores como la inflamación y el control del peso.
