Las úlceras de pie diabético representan un desafío clínico, debido a los múltiples factores que pueden interferir con el proceso de cicatrización y favorecer la progresión de infecciones, así como un desafío económico para los pacientes y sistemas de salud.

De acuerdo con un estudio transversal realizado en pacientes con pie diabético atendidos en un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social en Puebla, México, los costos directos aumentan conforme avanza la gravedad de la lesión, siendo la estancia hospitalaria y las debridaciones quirúrgicas algunos de los principales componentes del gasto.

En este contexto, un manejo integral es fundamental para favorecer el control de la infección, reducir la necesidad de mayor número de intervenciones y prevenir mayores complicaciones como la amputación de la extremidad. Por ello la antibioticoterapia local ha cobrado relevancia como parte del abordaje de estas lesiones, ya que permite administrar altas concentraciones de antibiótico directamente en el sitio de tratamiento con el objetivo de controlar de manera local la infección.

En el siguiente caso clínico, el Dr. Kerry Lee nos comparte cómo integró STIMULAN al abordaje.

Advertencia: las siguientes imágenes se consideran sensibles, se recomienda discreción.

úlcera

Caso clínico

Paciente femenina de 83 años con antecedentes de diabetes mellitus II, demencia vascular, hipertensión, asma, osteoartrosis, edema bilateral de miembros inferiores y úlceras varicosas.

La paciente acudió al servicio de urgencias ya que presentaba antecedentes de úlceras en las piernas de aproximadamente tres años de evolución y una úlcera nueva en el talón izquierdo acompañada de dolor intenso, infección y sangrado.

Tratamiento

Como parte del abordaje convencional, se realizó un desbridamiento quirúrgico de la úlcera del talón y posteriormente se colocaron perlas de sulfato de calcio (STIMULAN) impregnadas con antibiótico.

A la primera semana se realizó un cambio de apósito y se recolocaron las perlas STIMULAN en el sitio de aplicación inicial. Tras una valoración microbiológica, se ajustó la antibioticoterapia oral y se indicó el uso de calzado postoperatorio para aliviar la presión sobre el talón.

A las cuatro semanas la herida presentaba tejido de granulación y una reducción considerable de su tamaño. Posteriormente a las cinco semanas se presentó un episodio de mayor sangrado asociado con un hematoma, el cual fue retirado. Se aplicaron nuevamente perlas STIMULAN y se suspendió la antibioticoterapia oral.

El seguimiento continuo de manera semanal, con cambios periódicos de apósito y colocación de perlas STIMULAN en las semanas siete, nueve y once.

A las catorce semanas las perlas STIMULAN se habían absorbido por completo y el tamaño de la herida se redujo a 32 × 15 mm.

Evolución clínica y resultados

A los siete meses de seguimiento la herida se encontraba completamente cerrada y la paciente ya no presentaba dolor en la zona afectada. Finalmente, a los 12 meses de seguimiento, la paciente mostró una adecuada evolución clínica sin recurrencia de infección.

Como parte de una estrategia integral de manejo, la incorporación de perlas de sulfato de calcio impregnadas con antibiótico favoreció la evolución clínica de la úlcera y permitió preservar la extremidad, evitando la amputación.