La pérdida de sensibilidad en los pies es una de las complicaciones que puede presentarse en pacientes con diabetes y representa un factor de riesgo importante, especialmente cuando existen lesiones que el paciente pudiera no detectar debido a la ausencia de dolor.

Una quemadura provocada por caminar descalzo sobre superficies calientes, acercar demasiado los pies a una fuente de calefacción, utilizar compresas calientes o incluso bañarse con agua a una temperatura excesiva puede ocasionar ampollas y úlceras. Cuando estas lesiones no son detectadas y atendidas oportunamente, pueden infectarse y evolucionar hacia complicaciones más graves.

En este caso clínico, cortesía de Biocomposites y la podóloga Malaika Malik, se presenta la evolución de un paciente con una úlcera en el talón izquierdo ocasionada por una quemadura. A pesar del tratamiento inicial con flucloxacilina y clindamicina, la herida no respondía de manera favorable, por lo que fue necesario un abordaje con antibioticoterapia local.

Advertencia: las siguientes imágenes se consideran sensibles, se recomienda discreción.

quemadura

Caso clínico

Paciente masculino de 51 años con antecedentes de diabetes mellitus tipo II, cardiopatía isquémica, retinopatía diabética, artropatía de Charcot en el pie derecho, osteomielitis de la quinta articulación tarsometatarsiana izquierda, disfunción sistólica ventricular izquierda y antecedentes de trombosis profunda en la extremidad superior izquierda.

El paciente presentó una quemadura en el talón izquierdo, formando una ampolla superficial con tamaño inicial de 45mm x 45mm. Posteriormente fue diagnosticado con una úlcera de pie diabético y comenzó con un seguimiento para realizar el desbridamiento de la lesión y un tratamiento de diez días con flucloxacilina, seguido de un esquema de dos semanas con clindamicina; sin embargo, la herida no tuvo una evolución favorable.

Tratamiento

Ante una respuesta negativa al tratamiento inicial se suspendió la antibioticoterapia oral y se colocaron perlas de sulfato de calcio (STIMULAN) impregnadas de antibiótico, posteriormente se colocó un apósito. En ese momento la herida tenía un tamaño de 40 mm × 45 mm y una profundidad de 17 mm.

Tres semanas después, la úlcera había reducido su profundidad a 7 mm y presentaba un tamaño de 45mm x 33 mm y se optó por una segunda aplicación de las perlas impregnadas con antibiótico. A los tres meses la lesión había cerrado casi por completo alcanzando una medida de 1mm x 1mm.

Evolución clínica y resultados

A los cuatro meses de seguimiento, la úlcera estaba completamente cicatrizada y el pie permanecía íntegro. Este caso clínico demuestra cómo la antibioticoterapia local, utilizando STIMULAN como vehículo para la administración del antibiótico, puede contribuir al control de la infección y favorecer la progresión hacia el cierre de la herida en pacientes con úlceras de pie diabético.