La periodontitis es una infección grave de las encías que afecta el tejido blando al rededor de los dientes. Cuando no es atendida a tiempo puede provocar una pérdida progresiva del hueso que sirve como soporte dental, comprometiendo la estabilidad y en casos avanzados la pérdida de los dientes.
Cuando la periodontitis se hace presente, además de controlar la enfermedad, factores como recuperar la función y estética de la boca son clave para el bienestar del paciente. Por ello, la rehabilitación bucal se convierte en una estrategia que combina diferentes procedimientos odontológicos con el objetivo de recuperar la calidad de vida de los pacientes.
Uno de los procedimientos que pueden realizarse durante la rehabilitación es la colocación de implantes dentales. Sin embargo, esto puede representar un reto, especialmente en pacientes con antecedentes de periodontitis avanzada debido a la pérdida de tejido y reducción del volumen óseo disponible para colocar los implantes.
Ante este escenario existen diferentes técnicas enfocadas a aumentar el volumen óseo, entre ellas se encuentra el uso de sustitutos óseos, materiales que pueden favorecer la formación de nuevo tejido óseo. Un ejemplo de este abordaje se encuentra en un artículo publicado en The Journal of Implant & Advanced Clinical Dentistry, en donde se presenta un caso clínico de un paciente con periodontitis crónica avanzada, en el que GENEX fue parte del manejo integral para elevar el seno maxilar y así tener las condiciones adecuadas para la colocación de implantes.

Caso clínico
Paciente femenina de 49 años con pérdida parcial de dientes y un maxilar severamente atrófico. Como antecedente protésico, presentaba un puente parcial fijo de acrílico con retención deficiente colocado en enero del 2015. La paciente acudió al Departamento de Prótesis de la Facultad de Odontología de la Universidad de El Cairo debido a dificultades asociadas con su rehabilitación protésica.
Durante la valoración clínica se identificó una grave reabsorción del hueso periodontal de los dientes restantes del maxilar superior acompañada de una atrofia ósea horizontal y vertical en el maxilar posterior, la cual comprometía la retención y estabilidad de la prótesis convencional.
Preoperatorio
Como parte del tratamiento inicial la paciente fue referida al Departamento de Periodoncia para realizar un raspado y alisado radicular y una extracción de los dientes con movilidad.
Dos meses después, los dientes mandibulares remanentes fueron preparados para la colocación de una prótesis fija de cerámica integral. Posteriormente, se realizaron modelos diagnósticos y un encerado diagnóstico para planificar la rehabilitación y establecer la posición ideal de los implantes.
Se realizó una tomografía computarizada de haz cónico para evaluar la disponibilidad ósea y planificar de manera 3D la colocación de los implantes. El estudio evidenció que las zonas 16, 17, 26 y 27, según la nomenclatura dental FDI, presentaban una disponibilidad ósea insuficiente y requerían una intervención de elevación del seno maxilar.

Intervención quirúrgica
Dos horas antes del procedimiento la paciente recibió 2 g de amoxicilina y posteriormente se indicó una dosis de 1 g dos veces al día durante una semana. La intervención quirúrgica se llevó a cabo bajo anestesia general mediante la elevación de colgajos en el maxilar y regiones posteriores de la mandíbula.
En el maxilar se realizaron elevaciones abiertas bilaterales del seno maxilar utilizando GENEX y se colocó la guía quirúrgica siguiendo las instrucciones del fabricante para llevar a cabo la secuencia de perforación.
Los implantes fueron colocados en las posiciones previamente planificadas y se instalaron tornillos de cobertura. Después del procedimiento se indicó la aplicación de compresas frías durante las primeras 24 horas, continuación del esquema antibiótico y uso de enjuague bucal con clorhexidina al 0.2% al menos dos veces al día durante tres días.
Resultados y conclusiones
En la primera semana postoperatorio se retiraron las saturas y se realizó una RX panorámica para evaluar la colocación de los implantes. A los seis meses se inició la fase protésica y se colocaron las restauraciones definitivas.
A los 12 meses de seguimiento, los implantes presentaban una pérdida ósea media de 0.61 mm, sin complicaciones clínicas relevantes. La paciente mostró satisfacción con la función y estética de las prótesis maxilares y mandibulares.
Lee el caso completo aquí: Al-Gabri, Redhwan & OQ, Al & Alqutaibi, Ahmed & Shandy, Marina & A, Fahmmy. (2016). Full Mouth Rehabilitation of Patient with Advanced Chronic Periodontitis: A Case Report. The Journal of Implant & Advanced Clinical Dentistry. 8. 14.
