Una mordida de garrapata podría parecer inofensiva, pero si este insecto es portador de la bacteria Borrelia lo más seguro es que se desarrolle la enfermedad de Lyme.
Conforme a la revista BMJ Global Health, al menos el 14% de la población mundial padece esta enfermedad, sin embargo, Estados Unidos de América (EE.UU.) y ciertos países de Europa, tiene mayor número de casos e incluso, se le considera como una enfermedad endémica.
Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), en EE.UU. aproximadamente 476,000 personas son diagnosticadas con la enfermedad de Lyme.
Retos del Lyme: un diagnóstico correcto
De acuerdo con la Revista Sanitaria de Investigación el diagnóstico de esta enfermedad puede ser complejo, especialmente cuando no hay presencia de eritema migratorio, una erupción cutánea característica del Lyme.
Para diagnosticar esta enfermedad se sigue un proceso en dos pasos. Inicialmente se realiza la prueba ELISA, que detecta si hay anticuerpos contra la bacteria Borrelia; si el resultado es positivo o inconcluso se realiza una segunda prueba confirmatoria llamada Western blot, que permite identificar anticuerpos específicos contra la bacteria.
Sin embargo, de acuerdo con Banner Health, los anticuerpos pueden demorar varias semanas en desarrollarse, por lo que, en la fase temprana de la enfermedad las pruebas podrían indicar falsos negativos.

Vacuna de Pfizer y Valneva: una esperanza para el tratamiento
A finales de marzo del 2026, las empresas Pfizer y Valneva anunciaron que su vacuna experimental PF-07307405 (LB6V) alcanzó una eficacia superior al 70% en la prevención de la enfermedad de Lyme. De acuerdo con las compañías, se trata de la candidata más avanzada en ensayos clínicos, ya que actualmente no existe una vacuna aprobada para prevenir esta enfermedad.
No obstante, las empresas señalaron que el ensayo no alcanzó el objetivo estadístico principal debido a que durante el estudio se registraron menos casos de Lyme de los esperados, lo que limitó la solidez del análisis. A pesar de ello, calificaron los resultados como alentadores y adelantaron que buscarán presentarlos ante las autoridades regulatorias.
La vacuna funciona entrenando al sistema inmunológico para reconocer proteínas de la bacteria Borrelia, con el objetivo de generar una respuesta rápida que ayude a bloquear la infección tras la picadura de una garrapata infectada.
Sintomatología y etapas de la enfermedad
De acuerdo con la Mayo Clinic, la enfermedad de Lyme tiene una sintomatología variada que aparece por etapas; sin embargo, durante la fase temprana muchos pacientes presentan síntomas limitados.
En la etapa 1, el síntoma más común es el sarpullido, el cual se caracteriza por ser un círculo rojo que se extiende desde el lugar de la picadura. Este puede sentirse caliente, pero no pica o duele. Otros síntomas que pueden aparecer son fiebre, dolor de cabeza, cansancio extremo, rigidez articular y dolor muscular.
Por otro lado, los CDC informan que en las etapas 2 y 3, si no se recibe un tratamiento adecuado, los síntomas pueden empeorar e incluir rigidez en el cuello, parálisis facial, artritis en articulaciones grandes, dolor en músculos, tendones, articulaciones y huesos, así como latidos irregulares cardíacos, conocidos como carditis de Lyme. También pueden presentarse mareos, dificultad para respirar y afectaciones en los nervios de los ojos, lo que incluso puede ocasionar pérdida de la visión.
Mientras que la CNN reporta que, en Estados Unidos, entre abril de 2025 y abril de 2026, hubo un aumento del 25% en las hospitalizaciones por enfermedad de Lyme, y la OMS junto con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades señalan que en Europa se han reportado más de 360,000 casos en las últimas dos décadas, el desarrollo de una vacuna podría convertirse en una herramienta clave para frenar el aumento de casos y reducir el impacto de esta enfermedad a nivel mundial.
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