El COVID-19 ha sido uno de los mayores desafíos en salud pública moderna, con más de siete millones de muertes reportadas hasta noviembre de 2024, según la OMS. Más allá del impacto agudo, crece la evidencia sobre sus efectos persistentes a mediano y largo plazo en diversos sistemas del organismo.
Síndrome post-COVID-19: un desafío clínico emergente
El llamado síndrome post-COVID-19, también conocido como COVID prolongado, afecta a 7 de cada 100 personas, de acuerdo con reportes de la OMS y puede manifestarse con sintomatología persistente o nueva a partir de tres meses posteriores a la infección aguda.
Investigaciones lideradas por los doctores Michael J. Peluso y Steven Deeks han documentado alteraciones funcionales en múltiples órganos, corazón, pulmones, intestino, sistema nervioso central y sistema endocrino. Durante el evento académico "Medicina 2022: Asistencia, Docencia e Investigación" del Hospital Paitilla, la Dra. Dalia McCoy reportó más de 200 síntomas relacionados al síndrome post-COVID.
Entre los síntomas más prevalentes se encuentran fatiga crónica, disnea, cefalea, anosmia, efluvio telógeno y dolor musculoesquelético, especialmente mialgias y artralgias. Estos síntomas pueden deteriorar la calidad de vida y la funcionalidad del paciente, con consecuencias sociales y económicas, especialmente en la población laboralmente activa.
Dolor musculoesquelético y COVID-19: mecanismos implicados
En el 51° Congreso Mexicano de Reumatología, el Dr. Jorge Alcocer Varela afirmó que hasta el 70% de los pacientes recuperados del SARS-CoV-2 podrían experimentar síntomas articulares o desarrollar enfermedades reumatológicas posteriores a la infección.
Un artículo del Grupo de Estudio para el Diagnóstico y Tratamiento de COVID-19 en Veracruz identificó las manifestaciones osteomusculares como el segundo grupo de síntomas más prevalente, con predominio en pacientes de sexo femenino. Esta observación coincide con los registros internacionales de la OMS.
Recientemente, se ha descrito un mecanismo fisiopatológico alternativo para explicar la mialgia en pacientes con COVID-19, distinto al de otras infecciones virales. El artículo “¿Puede el coronavirus causar mialgia con un mecanismo completamente diferente?” propone que la entrada del virus a las células musculares a través del receptor ACE2 induce daño celular, aumento de lactato y disfunción mitocondrial, llevando a una disminución de la oxigenación tisular (hipoxia), descenso del pH intracelular y acumulación de iones H+. Esta combinación genera un entorno proinflamatorio, isquémico y doloroso, comparable a lo observado en la anemia falciforme o el ejercicio extremo.
El aumento de la enzima lactato deshidrogenasa (LDH) en estos pacientes respalda la hipótesis de daño muscular directo. Estos factores, junto con la sobreexpresión de citoquinas inflamatorias y activación del ganglio de la raíz dorsal, contribuyen a la persistencia del dolor.

Aplicación en la atención post-COVID
El tratamiento del dolor musculoesquelético post-COVID debe ser integral y multidisciplinario. La persistencia del dolor a pesar del uso de analgésicos convencionales sugiere que los mecanismos subyacentes requieren abordajes específicos.
Las siguientes estrategias pueden considerarse:
- Evaluación clínica reumatológica para descartar patología inflamatoria subyacente.
- Fisioterapia y ejercicio terapéutico individualizado.
- Manejo farmacológico con antiinflamatorios no esteroideos, relajantes musculares o moduladores del dolor neuropático, según el caso.
- Apoyo psicológico en casos de dolor crónico o fatiga persistente.
Es fundamental una vigilancia clínica continua para evitar la cronificación del dolor y para descartar otras enfermedades autoinmunes o neuromusculares latentes que podrían ser desencadenadas por la infección.
La afectación musculoesquelética pos-COVID-19 no solo es común, sino también multifactorial. Comprender los mecanismos fisiopatológicos involucrados permite una mejor orientación diagnóstica y terapéutica. El enfoque clínico debe ser individualizado, basado en evidencia y con visión de largo plazo, para restaurar la calidad de vida del paciente.
Referencias
Secretaría de Salud. (2023, febrero 20). 039. Podría padecer dolor en articulaciones 70% de pacientes recuperados de COVID-19: Alcocer Varela. Gobierno de México. https://www.gob.mx/salud/prensa/039-podria-padecer-dolor-en-articulaciones-70-de-pacientes-recuperados-de-covid-19-alcocer-varela
Organización Mundial de la Salud. (2024). COVID-19 deaths | WHO COVID-19 dashboard. https://data.who.int/dashboards/covid19/deaths
Palomo, J. (2024, 26 diciembre). La OMS publica los datos de Covid-19 cinco años después del primer caso: más de siete millones de muertes e. . . ABC Salud. https://www.abc.es/salud/oms-publica-datos-covid19-cinco-anos-despues-20241226135900-nt.html
Tascón Hernández, J., Orozco Muñoz, J., Serrato Yunda, D., & Sánchez Duque, J. (2021). Manifestaciones musculares y articulares en la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19). Revista Clínica de Medicina de Familia, 12, 120-121. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8828958
World Health Organization: WHO. (2025, 26 febrero). Afección pos-COVID-19 (COVID-19 prolongada). https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/post-covid-19-condition-(long-covid)
Peluso, M. J., & Deeks, S. G. (2024). Mechanisms of long COVID and the path toward therapeutics. Cell. https://doi.org/10.1016/j.cell.2024.07.054
Del Carpio-Orantes, L., García-Méndez, S., Aguilar-Silva, A., & Munguía-Sereno, Á. E. (2023). Manifestaciones osteomusculares y autoinmunes del COVID persistente en México. Reumatología Clínica, 19(9), 530-531. https://doi.org/10.1016/j.reuma.2023.06.003
Kucuk, A., Cumhur Cure, M. y Cure, E. ¿Puede el COVID-19 causar mialgia con un mecanismo completamente diferente? Una hipótesis. Clin Reumatol 39, 2103–2104 (2020). https://doi.org/10.1007/s10067-020-05178-1

Interesantes datos del síndrome post COVID prolongado, pero no hacen NADA DE REFERENCIA AL MANEJO, se puede considerar que esa enfermedad llegó para quedarse y en el aspecto de traumatología hay pacientes que llegan multitratados y con cuadro florido de cansancio, mialgia, artralgias, así como parestesias y pérdida de fuerza muscular, en ocasiones abarcando brazos y piernas, o por separado, lo que repercute en el aspecto psicológico de la paciente, debido a su papel en el hogar y en su vida laboral y conyugal
¡Gracias por tu comentario!. Concordamos: en próximas entradas con gusto abordaremos el tema del tratamiento y la rehabilitación. Agradecemos mucho que compartas tu experiencia clínica.