El término osteomielitis púbica tomó relevancia a inicios del 2026 cuando el político español, Salvador Illa, estuvo internado 14 días en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona a causa de dolores intensos y pérdida de fuerza en las piernas.

Tras diversas pruebas por parte del equipo médico, se confirmó la presencia de osteomielitis en el área del pubis, una infección bacteriana poco frecuente que provoca dificultad para caminar. De acuerdo con un artículo publicado en la Revista de la Asociación Argentina de Ortopedia y Traumatología esta enfermedad representa menos del 2% de todas las osteomielitis, generando diagnósticos erróneos o tardíos debido a que es una enfermedad poco habitual.

¿Cómo inicia la osteomielitis púbica?

Esta infección de la sínfisis púbica (articulación que une los dos huesos púbicos) es causada por bacterias, en el caso de Salvador Illa, el agente causante de la infección fue por el microorganismo Streptococcus dysgalactiae, presente de manera normal en la microbiota del tracto respiratorio superior y de la piel, sin embargo, en diferentes circunstancias puede generar una amplia variedad de enfermedades e infecciones.

La Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SECOT) define a la osteomielitis púbica como una variante rara de infección ósea la cual se produce de manera secundaria a una infección en la sangre. Para detectar esta infección es clave realizar diferentes pruebas de imagen (radiografías, tomografías computarizadas y tomografías) en conjunto con analíticas sanguíneas para valorar los marcadores de la infección, las zonas afectadas y la extensión del daño.

Osteomielitis púbica

Síntomas y factores de riesgo

Un artículo publicado en la Revista Española de Casos Clínicos en Medicina Interna indica que los principales síntomas de esta infección son:

  • Dolor púbico agudo intenso.
  • Limitación de la marcha.
  • Fiebre elevada.
  • Aumento anormal de los glóbulos blancos (leucocitosis).
  • Elevación de marcadores inflamatorios.

Dentro de los principales factores de riesgo, la literatura indica la cirugía urológicas o ginecológicas, uso de drogas intravenosas, antecedentes de enfermedad pélvica maligna y en un porcentaje mínimo de pacientes, el por realización de actividad física intensa.

Abordaje para evitar complicaciones

Como mencionábamos anteriormente, el primer paso para un abordaje exitoso, es un diagnóstico oportuno. El tratamiento suele combinar antibióticos intravenosos y orales, control del dolor y rehabilitación para recuperar la movilidad. No obstante, si la enfermedad avanza, complicaciones como abscesos, inestabilidad pélvica y la extensión a otras estructuras adyacentes pueden requerir de otras estrategias (como desbridamiento) para lograr la erradicación de la infección.

Una estrategia que puede considerarse en casos seleccionados, es la antibioticoterapia local mediante sistemas de liberación antibiótica. En este contexto, STIMULAN puede utilizarse como vehículo para administrar localmente el antibiótico elegido por el médico, de acuerdo al antibiograma y necesidades clínicas, favoreciendo concentraciones locales por encima de la concentración mínima inhibitoria durante un periodo prolongado, como complemento del tratamiento sistémico.

Es importante que, ante presencia de uno o más síntomas de esta enfermedad se lleve a cabo una valoración médica para detectarla tiempo y evitar mayores complicaciones que afecten con la calidad de vida del paciente.