La osteoporosis es una enfermedad ósea que afecta a más de 500 millones de personas a nivel mundial. A pesar de ser considerada como un problema de salud pública global, este padecimiento suele ser silencioso ya que no presenta síntomas evidentes hasta que ocurre una fractura por fragilidad.

De acuerdo con la Fundación Internacional de la Osteoporosis (OAFI, por sus siglas en inglés) cada año se registran alrededor de 37 millones de fracturas por fragilidad en personas mayores de 55 años; siendo la cadera, el radio distal y el húmero proximal los huesos más afectados.

A pesar de que la osteoporosis no tiene cura, ciertos hábitos pueden ayudar a prevenirla y ahora, un estudio publicado en PLOS Digital Health reveló que una imagen del ojo podría ayudar a detectarla de manera temprana.

¿Cuáles fueron los hallazgos clave?

El estudio liderado por científicos del Instituto de Investigación Oftalmológica de Singapur analizó fotografías de retinas de participantes pertenecientes al estudio Population Health and Eye Disease Profile in Elderly Singaporeans (PIONEER) y del Biobanco del Reino Unido.

Para este análisis, los investigadores utilizaron un algoritmo de inteligencia artificial llamado RetiAGE, desarrollado por el propio equipo científico. Esta herramienta fue entrenada con 129 mil 236 imágenes de retina para estimar la edad biológica de una persona a partir de los vasos sanguíneos y otras estructuras visibles en el ojo.

Los resultados mostraron que en los pacientes de PIONEER con mayor edad biológica retinal presentaban menor densidad ósea y mayor riesgo a fracturas por fragilidad; mientras que en los pacientes de Biobanco aquellos con mayor puntuación en el algoritmo RetiAGE, tenían mayor probabilidad de desarrollar osteoporosis a lo largo de 12 años de seguimiento.

Osteoporosis
Créditos: Shutterstock

¿Qué es la osteoporosis?

La Universidad Nacional Autónoma de México clasifica a la osteoporosis como una enfermedad esquelética crónica que se caracteriza por una disminución en la densidad de los huesos debido a la pérdida y deterioro del tejido óseo. Esto conlleva a una disminución en la fuerza del hueso, mayor fragilidad e incremento de riesgo de fracturas.

Si bien afecta a hombres y mujeres, estas últimas se ven más afectadas después de la menopausia, ya que la pérdida de masa ósea es mayor debido a la caída de los niveles de estrógeno.

Para diagnosticar la osteoporosis, la densitometría ósea (DEXA) es la herramienta ideal ya que se mide la densidad mineral ósea del paciente, comparándola con la densidad ósea promedio para la edad y sexo del paciente. Sin embargo, los científicos del estudio indican que esta herramienta cuenta con ciertas limitaciones de accesibilidad y costos.

Un avance para la salud ósea

Usualmente una persona es diagnosticada con osteoporosis después de una fractura por fragilidad, las cuales según la OAFI, están asociadas con una significativa morbilidad y mortalidad.

Para evitar que este problema continúe, es clave contar con herramientas que ayuden a identificar a las personas en riesgo de manera anticipada. En este sentido los resultados del estudio sugieren que las imágenes de retina analizadas mediante inteligencia artificial podrían convertirse en una herramienta complementaria para fortalecer la detección temprana de la osteoporosis.

Si bien se requieren mayor número de estudios para validar estos hallazgos en poblaciones más amplias, los resultados aportan evidencia sólida.

Descubre más noticias sobre ciencia, salud y tecnología aquí.