{"id":9876,"date":"2025-08-08T19:09:52","date_gmt":"2025-08-08T19:09:52","guid":{"rendered":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/?p=9876"},"modified":"2025-08-08T22:50:33","modified_gmt":"2025-08-08T22:50:33","slug":"pie-diabetico-e-infecciones-el-aumento-del-riesgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/blog\/pie-diabetico-e-infecciones-el-aumento-del-riesgo\/","title":{"rendered":"Pie diab\u00e9tico: el aumento del riesgo de infecciones que est\u00e1 en la mira de los m\u00e9dicos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"\">Las infecciones en pie diab\u00e9tico siguen siendo de las causas m\u00e1s comunes de ingresos hospitalarios; la cifra es clara,<strong> la probabilidad de que una persona diab\u00e9tica tenga una \u00falcera a lo largo de su vida oscila entre el 19% y el 34%<\/strong>, y aproximadamente, <strong>la mitad de estas culminan en una infecci\u00f3n<\/strong>. Adicionalmente,<strong> 1 de cada 5 infecciones moderadas o severas, llevan a una amputaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 la diabetes favorece m\u00e1s infecciones?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"\">No hay un solo factor determinante que favorezca la aparici\u00f3n de las infecciones, m\u00e1s bien, es derivado de la confluencia de diversas causas entre las que destacan tres en particular:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"\"><strong>Neuropat\u00eda<\/strong>: p\u00e9rdida de sensibilidad y propiocepci\u00f3n; microtraumas inadvertidos que evolucionan a \u00falceras.<\/li>\n\n\n\n<li class=\"\"><strong>Isquemia<\/strong> (enfermedad arterial perif\u00e9rica): Se disminuye el riego sangu\u00edneo, lo que limita el acceso del ox\u00f3geno as\u00ed como la llegada de los antibi\u00f3ticos<\/li>\n\n\n\n<li class=\"\"><strong>Disfunci\u00f3n inmune<\/strong> por hiperglucemia sostenida: neutr\u00f3filos menos eficaces y cicatrizaci\u00f3n enlentecida.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"\">Cuando hay <strong>presi\u00f3n plantar elevada<\/strong> o <strong>calzado inadecuado<\/strong>, la piel se lesiona con facilidad: la <strong>piel se rompe<\/strong>, aumenta la <strong>carga bacteriana<\/strong> y se <strong>multiplica<\/strong> el riesgo de colonizaci\u00f3n e infecci\u00f3n. NO es una casualidad: <strong>hasta el 85 % de las amputaciones mayores<\/strong> est\u00e1n precedidas por una \u00falcera del pie diab\u00e9tico (NEJM).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">Frente a otras infecciones de piel y tejidos blandos, la <strong>infecci\u00f3n del pie diab\u00e9tico<\/strong> suele tener un curso <strong>m\u00e1s prolongado y costoso<\/strong>: m\u00e1s d\u00edas de hospitalizaci\u00f3n, mayor uso de antibi\u00f3ticos, <strong>reingresos<\/strong> y, en subgrupos complejos (isquemia cr\u00edtica, insuficiencia renal, compromiso \u00f3seo), <strong>mayor mortalidad<\/strong>. A nivel de sistema, las <strong>\u00falceras de pie diab\u00e9tico<\/strong> suponen <strong>gastos millonarios anuales para<\/strong> los hospitales, a los que se suman p\u00e9rdidas de productividad y otros costos indirectos como la falta de atenci\u00f3n a otros pacientes (PMC).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">Gu\u00edas como la <strong>IWGDF 2023<\/strong> sugieren algunas soluciones para el <strong>diagn\u00f3stico cl\u00ednico<\/strong> de la infecci\u00f3n, <strong>clasificaci\u00f3n estandarizada de severidad<\/strong> y confirmaci\u00f3n de <strong>osteomielitis<\/strong> mediante una combinaci\u00f3n de criterios cl\u00ednicos, imagen (p. ej., RM) y, cuando es posible, microbiolog\u00eda del tejido profundo. Asimismo, recomienda que tanto los equipos quir\u00fargicos, como de infetolog\u00eda y rehabilitaci\u00f3n establezcan terminolog\u00eda universal para tratar estos casos y establecer estrategias de actuaci\u00f3n que aseguren una buena coordinaci\u00f3n entre estos tres departamentos. <a href=\"https:\/\/iwgdfguidelines.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/IWGDF-2023-04-Infection-Guideline.pdf?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">IWGDF Guidelines<\/a><a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/cid\/advance-article\/doi\/10.1093\/cid\/ciad527\/7287196?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Oxford Academic<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Biofilm y hueso: el punto de no retorno<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"\">Una vez que aparece la \u00falcera, el <strong>biofilm<\/strong> modifica su entorno: las bacterias en adquieren mayor resistencia as\u00ed como mayor tolerancia a los antibi\u00f3ticos y <strong>riesgo de osteomielitis<\/strong> con reca\u00eddas. Esto es especialmente desafiante en antepi\u00e9 y mediopi\u00e9, donde el desbridamiento puede dejar <strong>espacios muertos<\/strong> y la perfusi\u00f3n limitada dificulta la llegada del antibi\u00f3tico sist\u00e9mico. Por ello, las gu\u00edas <strong>IWGDF\/IDSA 2023<\/strong> insisten en un abordaje integral y estandarizado, y reconocen el inter\u00e9s de <strong>enfoques interdisciplinarios<\/strong> . <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/cid\/advance-article\/doi\/10.1093\/cid\/ciad527\/7287196?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Oxford Academic<\/a><a href=\"https:\/\/iwgdfguidelines.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/IWGDF-2023-04-Infection-Guideline.pdf?utm_source=chatgpt.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">IWGDF Guidelines<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"\">Entre esos adyuvantes, los <strong>portadores reabsorbibles de sulfato de calcio<\/strong> que liberan antibi\u00f3tico <em>in situ<\/em> \u2014<strong>Stimulan<\/strong>\u2014 han resultado en una opci\u00f3n ideal tras el desbridamiento, sobre todo cuando existen cavidades \u00f3seas o un <strong>alto in\u00f3culo bacteriano<\/strong>. La tendencia de la literatura de 2023\u20132025 apunta a que, <strong>en manos adecuadas y como parte de un plan integral<\/strong>, los <strong>transportadores locales reabsorbibles<\/strong> aportan <strong>ventajas operativas y cl\u00ednicas<\/strong> en lechos con alta biocarga o anatom\u00eda compleja. <a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC11605582\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">PMC<\/a><strong> t\u00e9mica<\/strong> y <strong>cobertura de partes blandas<\/strong>; su <strong>papel exacto<\/strong> depende del tipo de herida, el microorganismo y la perfusi\u00f3n del sitio. No obstante, sus resultados siguen evalu\u00e1ndose por la comunidad cient\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"\">Ej., En una <strong>serie multic\u00e9ntrica<\/strong> que us\u00f3 expl\u00edcitamente <strong>Stimulan<\/strong>, la combinaci\u00f3n de desbridamiento y perlas de CaSO\u2084 se asoci\u00f3 con <strong>buenas tasas de control<\/strong> en infecciones \u00f3seas y articulares, respaldando su papel como coadyuvante. <a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC10332169\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">PMC<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Qu\u00e9 vigilan hoy los equipos cl\u00ednicos<\/h2>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"\"><strong>Riesgo basal<\/strong>: neuropat\u00eda, isquemia, control gluc\u00e9mico, alb\u00famina, ERC.<\/li>\n\n\n\n<li class=\"\"><strong>Severidad y extensi\u00f3n<\/strong>: clasificaci\u00f3n consensuada (IWGDF\/IDSA) para planificar ruta terap\u00e9utica as\u00ed como los recursos.<\/li>\n\n\n\n<li class=\"\"><strong>Carga de biofilm<\/strong> y <strong>posible compromiso \u00f3seo<\/strong>: imagen y microbiolog\u00eda guiando la toma de decisiones.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"\">Conjuntamente, el pie diab\u00e9tico y las infecciones tienen un alto impacto que deriva en costos de todo tipo; recursos econ\u00f3micos, humanos e incluso sociales que cambian radicalmente la vida del paciente. Es un hecho que es necesario reforzar los mecanismos de detecci\u00f3n y clasificaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n del autocuidado fuera de los hospitales, de concienctizaci\u00f3n sobre el cuidado de heridas, del uso de calzado adecuado, pero cuando estas medidas no son suficientes, las nuevas tecnolog\u00edas m\u00e9dicas est\u00e1n brindando soluciones innovadoras para tratar estos casos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Referencias<\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"\">Armstrong, D. G., Boulton, A. J. M., &amp; Bus, S. A. (2017). Diabetic foot ulcers and their recurrence. <em>New England Journal of Medicine, 376<\/em>(24), 2367\u20132375. <a href=\"https:\/\/www.nejm.org\/doi\/10.1056\/NEJMra1615439?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">nejm.org<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class=\"\">Armstrong, D. G. (2023). Diabetic foot ulcers: A review. <em>JAMA<\/em>, 330(1), 62\u201375. (PMC version). <a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC10723802\/?utm_source=chatgpt.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">PMC<\/a><a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/37395769\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">PubMed<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class=\"\">IWGDF\/IDSA. (2023). Guidelines on the diagnosis and treatment of diabetes-related foot infections. <em>Clinical Infectious Diseases<\/em>. <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/cid\/advance-article\/doi\/10.1093\/cid\/ciad527\/7287196?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Oxford Academic<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class=\"\">IWGDF. (2023). Practical guidelines on prevention, classification and management of diabetes-related foot disease. <a href=\"https:\/\/iwgdfguidelines.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/IWGDF-Guidelines-2023.pdf?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">IWGDF Guidelines<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class=\"\">Senneville, \u00c9., et al. (2023). IWGDF\/IDSA infection guideline\u2014recommendations and algorithms. <a href=\"https:\/\/iwgdfguidelines.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/IWGDF-2023-04-Infection-Guideline.pdf?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">IWGDF Guidelines<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class=\"\">Monami, M., et al. (2025). Efficacy and safety of a bio-absorbable antibiotic delivery in diabetic foot osteomyelitis (RCT). <em>Diabetes, Obesity and Metabolism<\/em>. <a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC11964986\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">PMC<\/a><a href=\"https:\/\/dom-pubs.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/am-pdf\/10.1111\/dom.16254?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">dom-pubs.onlinelibrary.wiley.com<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class=\"\">Chatzipapas, C., et al. (2021). Local antibiotic delivery systems in diabetic foot infections: A systematic review. <em>Antibiotics<\/em>, 10(12), 1496. <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/34852898\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">PubMed<\/a><a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC9380086\/?utm_source=chatgpt.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">PMC<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class=\"\">Alkayali, T., et al. (2024). Biodegradable calcium sulfate antibiotic beads in DFO: A cohort study. <em>International Journal of Lower Extremity Wounds<\/em>. <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/38371037\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">PubMed<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las infecciones en pie diab\u00e9tico siguen siendo de las causas m\u00e1s comunes de ingresos hospitalarios; la cifra es clara, la probabilidad de que una persona diab\u00e9tica tenga una \u00falcera a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":92,"featured_media":9881,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[165],"tags":[87,86,158,85],"class_list":["post-9876","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","tag-infecciones","tag-perlas-de-sulfato-de-calcio","tag-pie-diabetico-2","tag-stimulan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9876","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/wp-json\/wp\/v2\/users\/92"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9876"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9876\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9889,"href":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9876\/revisions\/9889"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9881"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/biotechsa.com\/2\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}