Dormir las horas adecuadas es fundamental para el buen funcionamiento del organismo. Sin embargo, factores como el estrés, situaciones emocionales o trastornos de salud mental pueden afectar la calidad y regularidad del descanso.

Recientemente, un estudio publicado en Springer Nature analizó cómo las irregularidades en los horarios de sueño se relacionan con enfermedades cardiovasculares.

Un seguimiento de 10 años

Investigadores de la Universidad de Oulu, en Finlandia, analizaron los patrones de sueño de 3,231 participantes, quienes tenían 46 años de edad al inicio del estudio. A partir de entonces, fueron seguidos durante más de 10 años para identificar la aparición de eventos cardiovasculares como infartos, insuficiencia cardíaca o muerte por enfermedad cardiovascular.

Para evaluar sus hábitos de sueño, los científicos analizaron durante una semana la regularidad de los horarios de cada persona, incluyendo la hora en la que dormían, despertaban y el punto medio de su descanso. Con estos datos, los participantes fueron clasificados en tres grupos: sueño regular, bastante regular e irregular.

Dormir mal y deshoras aumenta el riesgo

Los resultados del estudio revelaron que los participantes con horarios irregulares y que dormían menos de 8 horas tenían el doble de riesgo de presentar eventos cardiovasculares graves en comparación con aquellos con horarios más consistentes.

Además, se encontró que los participantes con un punto medio de descanso irregular, es decir, cuyos horarios de sueño cambiaban constantemente, también presentaban un riesgo dos veces mayor frente a quienes mantenían horarios estables.

Dormir

¿Por qué es importante dormir bien?

Durante el sueño, nuestro organismo entra en proceso de equilibrio y recuperación. El cerebro limpia toxinas y regula hormonas como la melatonina; sin embargo, como lo indica el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre de Estados Unidos (NHLBI, por sus siglas en inglés) no dormir lo suficiente además de aumentar el riesgo de problemas cardiacos, puede afectar la capacidad de razonamiento, el sistema respiratorio, el metabolismo e incluso afectar la salud mental.

De acuerdo con información de la Mayo Clinic, en adultos, las horas de sueño recomendadas son de 7 horas por noche o más, no obstante, tan solo en México como lo reporta la Clínica de Trastornos de Sueño de la UNAM, el 45% de los adultos duermen mal.

¿Cómo mejorar tu calidad del sueño?

Para evitar alteraciones en el ciclo del sueño, especialistas del Tecnológico de Monterrey recomiendan:

  1. Mantener un horario regular, es decir, acostarse y levantarse en el mismo horario todos los días.
  2. Evitar siestas largas durante el día que afecten el sueño nocturno.
  3. Incorporar prácticas de relajación para conciliar el sueño.
  4. Limitar el uso de pantallas electrónicas.
  5. Realizar actividad física, sin embargo que no sea antes de dormir.
  6. Crear un ambiente cómodo y relajante en la habitación.
  7. Evitar la cafeína o nicotina en horas previas a acostarte.
  8. Integrar una rutina previa que envíe señales a tu cuerpo de que la hora de dormir se acerca.
  9. Consultar con un profesional si los problemas para conciliar el sueño persisten.

Seguir estas recomendaciones y prestar atención a tus hábitos de sueño puede contribuir a reducir el riesgo de problemas de salud a largo plazo y favorecer la salud cardiovascular.

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